Reseña: La benévola - Laird Hunt

jueves, 26 de abril de 2018

Mediados del siglo XIX. Una granja de cerdos en las tierras sombrías del sur de Kentucky es el escenario de una revelación atroz: Ginny descubre en la figura de su marido, Linus Lancaster, a un hombre embrutecido y a un cruel esclavista. En busca de solaz, Ginny encuentra a Cleome y Zinnia, dos jóvenes esclavas que trabajan en la granja. El fallecimiento de Lancaster y sus consecuencias harán que la vida de las tres cambie para siempre.


Título: La bénevola (Kind one)
Autor: Laird Hunt
Fecha de publicación original: 2012
Editorial: Blackie Books




Nunca habría llegado a conocer esta novela si no la llego a ver en la sección de recomendados que tiene una de mis librerías habituales. Bendita sea la sección, porque La benévola es una lectura para no perdérsela.



A priori, La Benévola nos cuenta la historia de Ginny Lancaster, una mujer que, tras haberse casado, se ve envuelta en un ambiente de violencia, pobreza y maltrato en una maltrecha granja de Kentucky a mediados del siglo XIX. Un entorno que no es nada extraño en dicho marco espacio-temporal, porque podemos ver como se trata el tema del racismo y la esclavitud en esta etapa histórica de los Estados Unidos.

Y es que, tras casarse con Linus Lancaster, un primo de su madre, Ginny, ansiosa por liberarse de sus padres y salir de su hogar, descubre que todo lo que su marido le había dicho que poseía es una verdad a medias. En lugar de una gran mansión y un terreno enorme y próspero, se encuentra con una casa a medio hacer, y un ambiente agrícola opresivo en el que los esclavos negros intentan levantar como pueden el estado de la propiedad. A partir de aquí veremos cómo se desarrolla la vida de Ginny en un entorno marcado por la violencia.

Pero sin duda esta novela es mucho más que eso. Aunque a primera vista pueda parecer que es un tema que ha sido muy tratado, aquí se hace de manera diferente. Las duras condiciones de la vida rural para la población negra de la época se muestran a través de la relación de la población esclava con los dueños de la finca. Ésta va a ser una historia con una alta implicación personal, que demuestra la cercanía de las relaciones humanas entre ambos grupos, pese a la separación que se imponía, y vamos a ver como el ambiente enrarecido y violento hace de estas relaciones personales algo turbio y desagradable.

Nos encontramos por tanto con la historia de dos familias, una negra y una blanca, marcada por las alternancias de poder entre unos y otros en un entorno natural muy desagradecido, que agría aún más el carácter y las relaciones violentas y resentidas entre todos. Los personajes van tomando conciencia de su lugar en la jerarquía doméstica y averiguan como pueden utilizar dicha posición respecto a los demás. Con el avance de la narración, te vas dando cuenta de que no es una historia de buenos y malos, aunque la crueldad está presente de forma irremediable, sino una historia de personas llevadas al límite por su educación o su situación.

El entorno físico parece un personaje más de la historia, a merced de las crudas descripciones, que acompañan a una narración descarnada y directa, que no deja concesión alguna al eufemismo o la amabilidad. Nos encontramos con la historia de una venganza que se halla marcada por la circunstancia aleatoria del determinismo social. Los personajes se ven arrastrados a la crueldad sin posibilidad de redención, contagiándose los unos a los otros demostrando que, a pesar de cualquier debate, el hombre sigue siendo un lobo para el hombre.

Se nos narra en no demasiadas páginas, de forma concisa, pero evocadora de esa historia, ese entorno, esa época, una historia con sus antecedentes, su clímax y sus consecuencias a largo plazo, hablando del peso de las acciones sobre el resto de la vida de los personajes.

Esta historia de violencia está narrada con una prosa bellísima, a la vez que perturbadora, haciendo de la novela una obra original, a pesar de estar ambientada en una época más que conocida y revisitada. Se adorna, además, con relatos culturales insertados entre la narración, que dan más trasfondo y riqueza a todo el conjunto.

En conclusión, estamos ante una novela única y particular, que cuenta una historia potente de forma efectiva y elegante. Un libro totalmente recomendado.

UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

IN MY MIND - ANDREA KOWCH (2017)

Novela: La ciudad de las sombras - Victoria Álvarez

lunes, 9 de abril de 2018


En 1923, Helena Lennox tiene diecisiete años y un único deseo: sustituir las calles de Londres por una vida de aventuras y excavaciones en tierras lejanas. En consecuencia, cuando sus padres se marchan a la India para investigar la desaparición de unos arqueólogos, ella decide acompañarlos... unos días después y a escondidas.
Son muchas las leyendas que circulan en torno a la ciudad fantasma de Bhangarh, pero Helena nunca ha creído en las supersticiones. No obstante, el príncipe Arshad de Jaipur (Si, ese que odia a los ingleses) le insiste en que se equivoca: Bhangarh está maldita y al anochecer, cuando el palacio real se tiñe de oscuridad, todo el que se adentra en sus muros desaparece sin dejar ni rastro.
En su recorrido por la exótica India de los años veinte, Helena se ve envuelta en una investigación en la que solo una verdad parece salir constantemente a la luz: Nadie escapa de la ciudad de las sombras.




Título: La ciudad de las sombras 
Autora: Victoria Álvarez
Año de publicación: 2017
Editorial: Nocturna 

La novela de esta semana es La ciudad de las sombras, de Victoria Álvarez. Por lo general, me encantan sus novelas, porque se ambientan en torno a mi época histórica favorita, la Inglaterra victoriana, de finales del siglo XIX  y principios de siglo XX, y aledaños. Pero en esta ocasión, Victoria nos trae una época nueva: Los felices años veinte. No, esperad, que se pone la cosa incluso mejor: Los felices años 20 en la India. Una ciudad fantasma y misteriosa, unos arqueólogos perdidos… ¿Puede sonar mejor esto? 

La autora se adentra en los senderos de la narrativa juvenil mediante el personaje de Helena Lennox. Para los que conocíais anteriormente su obra, Helena os sonará por ser la hija de la pareja protagonista de *Alerta spoiler* su anterior trilogía, Dreaming Spires. Pero en esta novela, que inicia una nueva trilogía, Helena se va a ganar por derecho propio ser un personaje protagonista.

Con una personalidad propia y muy fuerte, deja que nos adentremos en su mundo, el de una chica de diecisiete años que no ha recibido la misma educación tradicional que otras chicas de su edad. Sus padres, Lionel y Dora, son arqueólogos y a Helena le fascina esa existencia de aventuras, descubriendo tesoros y misterios. Por eso cuando sus padres deciden dejarla en un internado para señoritas, mientras ellos se van a la India a investigar la desaparición de dos arqueólogos, a Helena no le sienta nada bien. Así que hace lo que haría cualquiera (¡Por supuesto!): escaparse y poner rumbo a la india ella sola para reunirse allí con sus padres.

La cosa es que es un viaje complicado a una ciudad exótica y totalmente desconocida. Y si para más inri la rondan los espíritus de una ciudad fantasma y un príncipe de Jaipur un poco cabreado que resulta ser la horma de su zapato… La cosa no puede terminar más que convirtiéndose en una aventura apasionante, de esas que le gustan a Helena.

La trama de la novela nos llevará desde Londres hasta la ciudad india de Jaipur, y a través de los ojos extranjeros de Helena, que se encuentra en el entorno palaciego del príncipe Arshad, descubriremos la problemática de la sociedad india en los años 20. Toda esta cuestión también se entrelaza con la trama de misterio que llevó a los padres de Helena a la India, señalando siempre al peligro que entraña la ciudad fantasma de Banghar. La autora es capaz de mantener la tensión en todo momento de la novela, se hace difícil no querer seguir para averiguar qué es lo que va a pasar después. Juega con los giros y revelaciones en los momentos adecuados, guiando la historia hasta un desenlace en el que encaja todo de forma matemática. Se puede ver perfectamente lo trabajada que esta la trama y es estupendo sentir que todo concuerda con sus distintas facetas: el romance, el misterio, las intrigas políticas, la arqueología…

La ambientación es maravillosa. Puedes percibir perfectamente los distintos lugares, desde un barco hacia la India, el abarrotado ambiente de Jaipur, el lujo palaciego del hogar de Arshad o el misterio decadente de Bangharg, la ciudad de las sombras. Se nota el trabajo de documentación que la novela lleva detrás (y esta es una de mis cosas favoritas de las novelas de Victoria Álvarez en general). Las descripciones de los sitios son precisas y todo el espacio en el que la historia se desarrolla se pone al servicio de la acción y la trama. Me encanta sobre todo como se dibujan los edificios indios más típicos, y como son explicados para que un lector que no esté familiarizado con ellos pueda entenderlos a la perfección.


Por otro lado, también me ha gustado como se utiliza el folclore y la historia local como un elemento más de la trama, y como añade a todo esto una historia propia y original, que termina siendo muy interesante. El libro tiene una personalidad propia y utiliza todos los recursos que tiene a mano para tratar tema con más trasfondo de forma paralela a la aventura de la protagonista.

Y esa es otra… la protagonista. Pocas veces me he reído tanto con una heroína juvenil. Helena es maravillosa en muchos sentidos: su valentía, su desparpajo y su personalidad arrolladora son uno de los motores de la novela. Además, es un personaje leal y fiel a sus principios y, sobre todo, muy humana. Es un placer que sea el hilo conductor de la historia. En cuanto al otro personaje principal, Arshad, el hosco y muy atractivo (😏) príncipe de Jaipur, consigue captar la atención, ser un personaje carismático y, sobre todo, ser totalmente coherente. A parte, hay una galería de ilustres secundarios que añaden mucho a la historia: Miles, el abogado inglés por excelencia o los padres de Helena, Dora y Lionel. He adorado la relación de Helena con sus padres (muy divertida con Lionel, y, aunque no lo parezca al principio, muy tierna y profunda con Dora.). También me gustaría llamar la atención sobre el personaje de Damayanti, que tiene una historia impresionante detrás, una de las sorpresas que más me sorprendió de toda la novela). 

En conclusión, creo que es una novela muy completa, trepidante, llena de aventuras y misterio que resulta muy recomendable para cualquier edad. De hecho la he prestado a varios alumnos que la han disfrutado mucho. Mención aparte merece la edición, con unas ilustraciones preciosísimas de Lehanan Aida, que además de captar detalles preciosos están inspiradas en los libros de grabado de la época. Eso y la portada a dos colores con una presencia importante del dorado denotan mucho el cuidado que se ha puesto en esta novela. No lo dudéis y si tenéis la oportunidad, leedla. Yo espero ansiosa a la segunda entre de la trilogía.

UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

ROYAL GAITOR - JAIPUR

Scrapbook: Marzo 2018

viernes, 6 de abril de 2018

Mi resumen de las cosas con las que he estado dando la brasa a todo mi entorno durante el mes de marzo. Las dejo por aquí para no haceros de menos, y así daros la brasa también a vosotros.^^


1. Diseños de tacitas (Para un futuro y muy próximo tatuaje)

2. Expiación ( Espectaculares tanto la novela de Ian McEwan como la película de Joe Wright)

3. Diferentes tipos de luz, de Carlos Sadness (El disco que he tenido puesto todo el mes)



4. KA-BROW! (Gel en crema para las cejas. A prueba de torpes, como yo)

5. Cazadora Lefties (Posiblemente la primera prenda rosa que me compro en muchos años)

La pareja de al lado - Shari Lapena

lunes, 2 de abril de 2018

Tu vecina te dijo que prefería que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.
Tu marido estuvo de acuerdo . Después de todo vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verla cada media hora.
Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo en ese momento, cuando subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido. Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir. ¿De qué serías capaz cuando has sobrepasado sus límites.



Título: The couple next door (La pareja de al lado)
Autora: Shari Lapena
Año de publicación original: 2016
Editorial: SUMA



La historia de esta novela arranca con una cena entre vecinos. Dos parejas jóvenes y frívolas, que viven puerta con puerta y quedan para cenar en casa de uno de ellos. Una de las parejas, el matrimonio formado por Marco y Anne, han sido padres recientemente. Cora es un bebé de seis meses, pero a Cynthia, la vecina que ha organizado la cena, le molestan los llantos de los bebés, así que insiste en que no lleve a la niña a la cena. 


La solución de Anne y Marco es turnarse para ir a ver a la niña cada media hora. Anne no está convencida. Está pasando una depresión postparto y se siente muy protectora con su bebé. Al final accede y, cuando vuelve a casa, se confirman todos sus terrores: Cora ha desaparecido.

Este es el punto de partida de La pareja de al lado, uno de los thrillers domésticos que surgieron a la zaga de la exitosa publicación de Perdida, de Gillian Flynn. Este tipo de novelas, donde un suceso trágico pone en relevancia las fallas y defectos de un perfecto entorno doméstico, han tenido un momento de auge muy popular en los últimos años.

El caso de La pareja de al lado no sobresale de entre la avalancha de thrillers y novelas de misterio que se publican cada año. Una pareja va a cenar a la casa de al lado. La paranoia de ella sobre la inseguridad de su hija se hace realidad cuando vuelven a su casa y la niña no está en la cuna. A partir de ahí empieza una trama de investigación cuyo objetivo es encontrar a la niña sana y salva. Todo el mundo pasa a ser sospechoso, de modo que las entrevistas se van sucediendo entre sí, ayudando al lector a descubrir las personalidades de todo el entorno de Anne y Marco.

Hasta ahí bien. Una premisa tal vez no demasiado original, pero salvable. Las estanterías están llenas de premisas a priori poco originales que se desarrollan de manera excelente (por traer a colación otro libro con el mismo rollo, ahí tenemos a Perdida, de Gillian Flynn.) El problema con La pareja de al lado es que la historia pierde fuerza con giros muy locos que, pese a ello siguen resultando predecibles.

Los trucos que utilizan para hacer que todos y cada uno de los personajes parezcan sospechosos son de lo más tramposo. El hecho de que un personaje sea mala persona no significa que haya secuestrado a un bebé. Todos los posibles móviles del crimen son supuestos basados en la poca afinidad entre personajes. Cuando averiguamos el verdadero motivo, resulta que se ha recurrido a un recurso manido y usado mil veces. 

La mayoría de los personajes están como pegados en el entorno de los protagonistas y solo existen en función al problema principal, sin haberse dado señal alguna de su existencia hasta que no son necesarios para la trama. Eso hace que la presentación de muchos de ellos se haga de forma abrupta y precipitada.  Otra consecuencia de esto son los clichés sin más profundidad o elaboración en los que terminan convertido los personajes.

El nudo central de la historia en si no es malo, pero los constantes giros ya se han repetido varias veces cuando llega, de modo que el lector acaba con una sensación de hastío. Dichos giros, ninguno demasiado inesperado, tampoco avanzan nada en la trama principal, sino que se quedan ahí, como algo sin resolver. Algunos vuelven a retomarse, dando un giro a la historia que se aleja completamente del tema principal de la misma, con lo cual se da la sensación de una historia inconexa, poco coherente consigo misma. 

En resumen, estamos ante una novela que es un perfecto calco de esas películas de serie b que se ponen a la hora de la sobremesa, producidas en serie y vendidas por paquete. Y ese es el gran problema, en mi opinión, de La pareja de al lado. En ninguna de sus páginas he podido ver el menor atisbo de personalidad. Su voz narrativa es aséptica, los personajes se podrían intercambiar sin ningún problema por cualquier otro, y la acción se desenvuelve de forma mecánica, sin alma, sin doble lectura, sin conflicto humano. Cada cual es libre de consumir literatura como entretenimiento, sin esperar ninguna obra de calidad, pero tal impersonalidad no se puede perdonar a una novela, por más mainstream que pretenda ser.

Si bien es cierto que es una novela entretenida, que se lee de forma instantánea, su lectura me ha dejado indiferente y creo que apenas terminé de leerla, ya comencé a olvidarla. Es una pena, porque me suele encantar un thriller bien construido, con un buen misterio que resolver, pero está novela es tan genérica que no consigue tener ninguna relevancia.

UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO
SUMMER EVENING - EDWARD HOPPER



Novela: Llámame por tu nombre - André Aciman

martes, 27 de marzo de 2018

En un pueblo costero de Italia, durante la década de los ochenta, la familia de Elio instauró la tradición de recibir en verano a estudiantes o creadores jóvenes, que, a cambio de alojamiento, ayudaran al cabeza de familia, catedrático, en sus compromisos culturales.
Oliver es el elegido este verano, un joven escritor norteamericano que pronto excita la imaginación de Elio. Durante las siguientes semanas, los impulsos ocultos de obsesión y miedo, fascinación y deseo intensificarán su pasión.


Título: Llámame por tu nombre (Call me by your name)
Autor: André Aciman
Año de publicación original: 2007
Editorial: Alfaguara



Seguramente os suene Llámame por tu nombre debido a la película estrenada en cine recientemente, que incluso ha ganado un Oscar a mejor guión adaptado. Yo misma conocí la novela mediante esta vía, cuando vi el tráiler de la película antes de ser estrenada. Como llamó mi atención de forma inmediata, me propuse leer el libro antes de verla.




Llámame por tu nombre es un largo monólogo interno sobre el primer amor. Elio recuerda a su yo adolescente, lleno de la idiotez de la edad, enamorándose y descubriéndose a sí mismo en un verano italiano inolvidable, que es como uno mejor se enamora y se descubre a sí mismo.

La estructura de la novela podría hacerse complicada y tediosa, dado que nos mete de lleno en los pensamientos de Elio. Nuestro protagonista es un chico que pasa el verano con sus padres en una villa italiana al lado del mar. Su padre, un catedrático, trae todos los veranos a un estudiante a pasar las vacaciones colaborando en sus respectivos proyectos, con lo que Elio ha crecido en un rico ambiente cultural, lo cual ha hecho de él un joven excepcional, con un vasto conocimiento en música, literatura y lenguas clásicas.


Pero el alto nivel cultural de Elio no le exime de ser un adolescente con las hormonas en plena ebullición que no puede evitar sentirse atraído por el estudiante del verano que estamos leyendo, Oliver, un escritor estadounidense que revoluciona a toda la localidad. Y toda la novela trata su punto de vista, un discurso interno desordenado y caótico, no solo en la cuestión narrativa temporal, sino también  en los sentimientos contradictorios de Elio, que expresan perfectamente la ansiedad y la desesperación de un amor pasional.

Este enamoramiento y esta especie de relación se nos enmarca en un verano italiano que no hace más que acentuar la sensualidad del acercamiento entre los dos personajes. La narración oscila entre la lírica y la cursilería propias de Elio, que es un chico muy culto, pero al fin y al cabo, un chico muy joven. La preciosa narración de Aciman nos transmite perfectamente los sentimientos y pensamientos de Elio, el estado de su cabeza y su cuerpo y como siente a Oliver en cada momento. Es una narrativa muy sensorial que se vale de todos los elementos que tiene a su mano para llenar de símbolos la relación de Elio y Oliver.

Y es que el entorno veraniego se presta a intentar adivinar el estado de ánimo de la persona que te gusta a partir del color del bañador que se pone, a partir de los paseos en bicicleta, los baños en la piscina, las lecturas estivales en un patio mediterráneo. La novela se convierte en puro hedonismo, en casi una oda a la cultura mediterránea, a esa languidez vaga y sensual de una tarde calurosa, que casa perfectamente con el sinvivir en el que el amor tiene a Elio. La forma de escribir de Aciman resalta todo el entorno y los une al vaivén de emociones y contradicciones de Elio, haciendo de esta novela algo muy romántico, en el sentido más primigenio de la palabra.


En torno a nuestro protagonista tenemos también a un entramado de personajes bien construidos que dan más sentido a la historia de Elio. Desde sus padres, un matrimonio de mente abierta, cariñoso, intelectuales, que es realmente comprensivo con su hijo, pasando por Marcia, el rollete veraniego de Elio, Vimini, una joven vecina que aporta una subtrama más trascendental, hasta todo el entorno juvenil del pueblo, que pulula en el universo de Elio, y el círculo intelectual y académico en el que se mueven sus padres y el mismo Oliver. Esto último también da pie a que se puedan introducir numerosas referencias culturales que van dando forma los respectivos universos de los dos personajes principales, en cuanto a música, pintura, literatura y filosofía, lo cual acompañará a los personajes a lo largo de toda su vida. 

Lo bueno de la novela es que va más allá del verano, demostrando todas las consecuencias que tendrán el despertar sentimental y sexual de Elio, no solo para él, sino también para toda su familia e incluso para Oliver. En cierto modo y de forma sintetizada, se nos narra cómo sigue y se transforma la evolución de su relación a través de los años, y a través de estos apuntes sobre dicha relación, podemos ver la vida de ambos y el impacto o el recuerdo de aquel verano. 

El final es sencillamente memorable y pone un broche magnífico a la historia de un amor de verano que va más allá, en una novela llena de preciosismo narrativo, de poética, cultura, romanticismo y sensualidad. Tal vez no sea una novela para todos los públicos, por lo caótica y contradictoria que se puede hacer a veces, debido al hilo de los pensamientos de Elio, además de alcanzar en ocasiones lo cursi concordando perfectamente con la voz del protagonista, pero contiene escenas maravillosas y momentos sublimes que hacen de ella una novela que merece mucho la pena.


UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

VISTA DE BORDIGHERA - CLAUDE MONET (1884)

Recorrido iconográfico: Leda y el cisne

lunes, 19 de marzo de 2018

¡Hola! Para este viernes os traigo un recorrido iconográfico. Hace ya bastante tiempo, en los inicios de este blog, conté que me encantaba reunir distintas versiones artísticas de un mismo episodio, porque suelen ser muy diferentes entre sí. Cada detalle cambia el significado, y cada época se vale de una misma historia para contar algo diferente, relacionado con ellos mismos. Por eso, me parece un ejercicio apasionante.

Hoy, el episodio iconográfico que traigo es el de Leda y el cisne




(Sí, Leda, como en Orphan Black)

Leda era la esposa de Tíndaro, el rey de Esparta. Era una mujer bella y hermosa, así que, obviamente, Zeus tenía que añadirla a su colección de amantes. Si no conocéis la voracidad sexual de Zeus, os invito a investigarla, porque tela marinera. A él le valía todo para procrear. Cambiaba de forma para ligar como si fuese lencería sexy. Literalmente, ahora lo veréis.


 (Si conocéis a Zeus y pensáis que lo que le hacía falta era una buena colleja, os invito a que leáis Rojo y Oro, de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, porque ahí se las dan todas.)

El caso, tenemos a Leda, super guapa, cumpliendo deberes maritales con su marido, Tíndaro, rey de Esparta. Zeus, desde el Olimpo (esto es un total invent mío, pero me gusta imaginármelo así), se dice a si mismo que el no va a ser menos. Quiere a Leda. Pero Leda no iba a acceder a engañar a su marido con nadie, por muy dios que fuese. Pensemos... ¿De que modo consigo que la virtuosa Leda me siga el rollo?

¡Un cisne!

Zeus cuando se le enciende la bombilla

Efectivamente. Mi amigo Zeus se convierte en cisne para llegar a Leda, que se encuentra paseando a la orilla de un lago. Y Leda, no me preguntéis cómo, pues se queda embarazada de Zeus, porque imagino que con un dios no, pero ser infiel a su marido con un cisne, pues oye, no es lo mismo. 

El caso es que, a los nueve meses, Leda tiene cuatro hijos, dos niños y dos niñas. En algunas versiones, lo que Leda pone son cuatro huevos (por aquello del cisne). Pero eso no es lo mejor, no. Lo más diver es que dos hijos son de Zeus y los otros dos son de Tíndaro. Helena y Pólux (Sí, la Helena de Troya que desató una guerra porque era la mujer más bella del mundo), eran hijos del Dios y, por tanto, inmortales. Por el otro lado estaban Castor y Clitemnestra, que eran mortales, como hijos de rey.

En el arte, el episodio de Leda y el cisne ha sido muy representado. Hay tantas obras en torno al tema que creo que son inabarcables. En la antigüedad se representó poco, pero a partir del Renacimiento, el episodio coge un impulso artístico enorme, que sigue existiendo aún hoy en día. Incluso el ballet se ha interesado por este episodio.


ALEXANDER SERGEEV Y OLGA ESINA
La iconografía de Leda se ha utilizado principalmente como recurso para expresar la sensualidad de forma sutil, o directamente el erotismo de manera explícita. Hubo pocas representaciones durante la antigüedad clásica (aunque haberlas, haylas), pero cobró muchísimo impulso durante el Renacimiento, donde por lo visto pensaban que mostrar una relación sexual con un cisne era mucho más puro y menos pecaminoso que una relación sexual entre humanos. No vamos a meternos ahora en la mente de la gente renacentista, porque no fueron los únicos en pensarlo: en la actualidad, siguen surgiendo numerosas interpretaciones artísticas de Leda y el cisne.


Cerámica griega de figuras rojas - Periodo clásico tardío



Aquí vemos una representación algo cándida de la Grecia clásica, con Leda dando al cisne un beso que se nos puede antojar casto si lo relacionamos con algunas representaciones eróticas del mismo periodo o con otras obras que tratan a Leda y el cisne. De formas fluidas y de gran belleza, nos muestra a grandes rasgos el episodio central del mito.


Leda y el cisne - Leonardo da Vinci (Copia de Cesare di Cesto)



Una obra desaparecida de Leonardo que conservamos a través de bocetos, copias y réplicas. Surge al amparo de la corriente renacentista de estudio del desnudo femenino iniciada por Botticelli en El nacimiento de Venus. A los pies del cuerpo apolíneo de Leda encontramos a sus hijos, saliendo de sus huevos por pares, resumiendo todos los episodios del mito.

Leda y el cisne en el palacio de Fesch Ajaccio - Paolo Veronesse



El Renacimiento Manierista de Veronesse nos acerca más al movimiento barroco, con más movimiento, una sensualidad más voluptuosa y explicita, envuelta en una típica opulencia veneciana. Una obra maravillosa, donde el lujo en las texturas que rodean a la escena ayudan a explicar la naturaleza de la misma.


Leda y el cisne - François Boucher (1741)





El siglo XVIII nos trae representaciones tan explicitas como ésta. Encargos muy habituales para las habitaciones privadas, obras que nunca se daban a conocer ante el gran público, dado el gran escándalo que se hubiese producido de haber pasado eso. El mito se adapta a la escenografía de la época en la que se pinta y volvemos a ver la opulencia equiparándose a la sensualidad igual que en la obra de Veronesse.

Leda - Norman Lindsey (1929)




En el lado opuesto a la representación anterior tenemos este grabado de los años veinte, que se inspira claramente en los libros de grabados británicos del siglo XIX. Una dama delicadamente ataviada pasea al lado de unos cisnes. Es una representación muy sui generis del mito, que poco tiene que ver si no la ponemos en contexto.

Leda atómica - Eugenio Salvador Dalí (1949)



El surrealismo también tocó este tema de la mano de el conocido pintor español, Salvador Dalí. Con un fondo mediterráneo y una deconstrucción clásica, Dalí retrata a su esposa y musa, Gala, de forma totalmente etérea, con gran presencia en el centro de la pintura. 

Leda - Dino Valls



Me gusta traer esta ultima visión, más contemporánea, de los años sesenta, que representa el mito de forma aséptica, sin mucha contextualización, captando la historia con unos valores más contemporáneos, exhibiendo así una crítica a la sociedad actual. Un buen ejemplo de como un mito o un arquetipo iconográfico ajeno a nuestra época puede ser utilizado para hablar sobre la misma, otorgándole un significado nuevo.

¡ Y ya está! este ha sido el recorrido iconográfico sobre Leda y el cisne. Espero que os haya gustado mucho y que me digáis si os gustaría ver más entradas de este tipo y que iconografías o historias os gustaría ver en próximas entregas.

¡Un besoooo!

Novela: Expiación - Ian McEwan

martes, 13 de marzo de 2018

En la casa de campos de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migrañas, y el señor Tallis está en Londres. Briony, la hija menor de trece años, ha escrito una obra de teatro para su hermano Leon, que vuelve hoy de la universidad. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha vuelto de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quién si lo ha hecho es Robbie, el brillante hijo de la criada de los Tallis. En este día de verano, resuenan unas nota disonantes: hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie; La hermana de la señora Tallis ha enviado a sus hijos a casa de sus tíos, y la imaginativa Briony ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira...


Título: Expiación (Atonement)
Autor: Ian McEwan
Año de publicación original: 2001
Editorial: Anagrama (Colección compactos)





Al leer Expiación, por fin me he quitado de encima uno de esos pendientes eternos que ya te da hasta vergüenza repetir. "¿Has leído Expiación? Nooo, es que lo tengo pendiente?

O aún peor

"- ¿Has visto la peli de Expiación? Te va a encantar, salen Keira Knightley y James McAvoy.
 - Uy que va, me tengo que leer el libro antes?


Pues ya está hecho. El otro día, vi Expiación sobresaliendo entre una estantería infinita llena de Compactos Anagrama (sobresalía para mí, porque ya sabéis como son los libros de Anagrama: Compactos. Badam tsss), así que me lo llevé a casa y lo leí.

Expiación es una novela incontestable en todos los sentidos en los que puede serlo. Tiene tres partes y un epílogo.

La primera parte comienza en un día de verano, con los miembros de la familia Tallis en su aristocrática mansión de campo, cada uno pendiente de sus propios asuntos, pero con la vista puesta en la cena formal que tienen a la noche. Los puntos de vista de cada personaje se intercambian entre sí, contando las mismas situaciones desde diferentes ángulos, añadiendo cada narración un significado nuevo a la historia de forma muy sutil.
 
El flujo del pensamiento de los personajes discurre sutilmente y se puede ver como los actos de uno inician acciones en otros. La ejecución de estos hilos es muy sofisticada, y te va guiando, con tensión, hasta el punto álgido del conflicto, algo que, a tenor de lo que van pensando los personajes, cada uno por su cuenta, el lector puede ir percibiendo, se puede leer como cada acto lleva la trama a un punto único e inexorable, aumentando cada vez más la tensión hasta llegar al final de esta primera parte, que se halla narrada con la precisión de un reloj suizo y, para mí, es lo mejor de la novela. 

A ello ayudan las profusas descripciones y la gran cantidad de detalles que Ian McEwan intercala en su prosa exquisita, bajo los ojos de un lector atento y avispado, te dan toda la información que necesitas para completar las lagunas de la historia, creando anticipación en el lector. Ese monólogo interno nos muestra con elegancia el nacimiento del amor entre Cecilia y Robbie, la toma de conciencia de Briony, la pequeña escritora que descubre un mundo de posibilidades al asomar la nariz en el mundo de los adultos a través de la ventana, el fin de la infancia de Lola, la prima invitada de los Tallis, La llegada frívola de Leon, el hermano mayor, y su amigo Paul…



Tras la brutal primera parte, que incluso podría considerarse una novella en sí misma, el ritmo decae un poco cuando seguimos a Robbie a Francia, durante la segunda guerra mundial, con un ritmo que rompe la tensión de la parte anterior. En esta, más pausada, se nos da información acerca de lo que ha ocurrido en el lapso de tiempo transcurrido entre la primera y la segunda parte, pero en pequeñas dosis, mientras que el autor se recrea en el sucio y cruel ambiente bélico, algo que, a mi parecer, no se le da ni la mitad de bien que describir el ambiente aristocrático en el que se mueven personajes usando su libre albedrío. Tal vez, dado el carácter del epílogo de la novela, esto sea algo intencionado, pero lo cierto es que esta parte se me hizo más dura de leer.



No por ello es una parte menos importante: Nos muestra las consecuencias que el primer acto ha tenido en su personaje principal, nos enseña su vida, su ira, su rabia y, sobre todo, sus anhelos, y como ha continuado la relación de Robbie y Cecilia.

Pero tras esto, la historia vuelve y lo hace con Briony, para contarnos su vida que, tras sus actos de la primera parte, también ha cambiado totalmente. Briony intenta expiar sus culpas estudiando enfermería y llevando una vida ordenada y austera, alejada de la familia y sus comodidades. El tercer acto de Briony cierra la historia, dando justicia a las historias de los personajes, poniendo sus finales en las perspectivas y posiciones adecuadas, y estudia las consecuencias de las acciones de todos ellos, la culpa y la psicología de unos personajes magníficamente construidos.

Tras esto, tras un final esperanzador, nos llega un epílogo que nos recuerda quién es el verdadero protagonista de la historia. El epílogo cierra el juego metaliterario que Briony empezó en la primera parte cuando su conciencia despertó a las tramas de los adultos, sintiéndose un demiurgo capaz de llevar su narración a la vida real. La metaliteratura alcanza al mismo título de la obra y a las formas de expiación que podemos leer en ella.



Otro tema que me gustaría tratar es el de la magnífica construcción de personajes. Todos son complejos y muestran la evolución emocional o mental que han seguido, incluso si el narrador no se ha acercado a su punto de vista. La prosa abundante muestra sin dificultad como todos estos personajes han influido uno en la vida de otros, de forma irreparable, cerrándose así una novela sobre la culpabilidad, el arrepentimiento y la consecuencia de nuestros actos. En conclusión, tenemos una maravilla que queda totalmente recomendada.


BONUS TRACK: EXPIACIÓN, JOE WRIGHT (2007)


Añado mi pequeño epílogo a la revisión que he hecho de la novela, porque considero que la película de Joe Wright le hace mucha justicia. Para empezar con unas actuaciones impresionantes (Keira Knightley, James Mcavoy y, sobre todo, Saoirse Ronan como la pequeña Briony), y seguir con una banda sonora estupenda, que juega con el sonido de la máquina de escribir para seguir con el espíritu de la novela, terminando con una dirección que lleva la novela fielmente a la pantalla, recreándose en planos detalle que nos retrotraen a las minuciosas descripciones de Ian McEwan. La película, por supuesto, también está más que recomendada.






UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

LA VERDAD SALIENDO DE SU POZO - JEAN-LÉON GÉRÔME (1896)

Película - Lady Bird

viernes, 9 de marzo de 2018


Una joven estudiante que se hace llamar Lady Bird se muda al norte de california para pasar allí su último año de instituto. La joven, con inclinaciones artísticas y que sueña con vivir en la Costa Este, tratará de ese modo de encontrar su propio camino y definirse fuera de la sombra protectora de su madre.


Dirección: Greta Gerwig
Guión: Greta Gerwig
Fotografía: Sam Levy
Año: 2017
Género: Comedia dramática/ Cine adolescente




Lady Bird ha sido una de las películas que más ha llamado la atención en la carrera por los Oscars 2018. A pesar de su indudable tono indie y de las voces que se han alzado para clasificarla como "Una película que no es de Oscar", es innegable que estamos ante una obra notable que cuenta de manera sutil una historia universal.


Y digo universal porque yo, a título personal, sin haber vivido una adolescencia ni en el mismo sitio ni en los mismos años que Christine "Lady Bird" McPherson, vi en la pantalla del cine una historia que me había pasado a mi.

Antes de hablar más a fondo sobre ello me gustaría destacar las virtudes objetivas de la película. Una ambientación preciosa que atrapa al espectador, unas actuaciones sobresalientes, que destacan por su naturalidad orgánica, y una dirección sencilla y sutil en cuanto a alardes técnicos, pero efectiva en cuanto a pulso narrativo, con escenas episódicas que mantienen el ritmo de la película, y una dirección de actores que saca el máximo jugo posible a todos los personajes, por secundarios que sean.


Los personajes son otras de las virtudes de este guión, por sus pequeñas contradicciones totalmente humanas, y porque cada uno tiene su pequeño conflicto y despiertan empatía de formas diferentes. El padre bonachón, la madre generosa que al mismo tiempo intenta retener a su hija, y por último Lady Bird, esa adolescente pretenciosa que quiere sobresalir y encajar al mismo tiempo y que lucha por sus aspiraciones con esa fuerza que le da la angustia vital de encontrarse a si misma.

Porque la historia de Lady Bird es la mía. Lady Bird se busca a si misma otorgándose otro nombre para romper con unas raíces que considera demasiado insignificantes y para nada acordes con sus pretensiones. Lady Bird salta sin miedo a todas las experiencias de la adolescencia y tiene el temperamento de quién se cree el centro del mundo. Esta completa falta de inhibición es lo que la hace también un personaje vulnerable que evoluciona hacia una incipiente madurez hacía el final de la película.

Porque esta historia también trata de como, a base de intentar romper con nuestros orígenes, volvemos a ellos en cuanto nos separamos, porque tu lugar de origen, tu familia, las tradiciones y cultura que te han inculcado, forman parte de ti, de esa persona en la que te vas a convertir. Y eso es una historia universal que a pesar de la ausencia de gran drama o tragedia, marca a cualquier persona y, pese a su sencillez y cotidianedad, es totalmente digna de ser contada.
También es importante que la historia de Lady Bird este bajo el visor femenino. La historia del hombre desconcertado buscándose a si mismo, siendo un capullo y reconociendo sus errores ya la hemos visto mil veces en peliculas de John Cusack. Esta narrativa se hace bajo una nueva luz.

El conflicto de Lady Bird no es el único que destaca. Su hermano también se ve varado en una comunidad demasiado tradicional sin encontrar oportunidades de futuro. Julie, la dulce mejor amiga, lucha contra sus propios complejos y su propia búsqueda existencial. El novio también pasa de ser un mero estereotipo a una persona con una lucha interior tan apasionante como la de la protagonista. No hay ni un solo personaje plano o carente de dignidad humana

Por todo esto, por un retrato generacional, pero también un coming-on-age fácilmente accesible por cualquier joven nacido desde finales del siglo XX, Lady Bird resulta una película encantadora, necesaria y tremendamente emotiva. Sin duda, una película que revisionaré más de una vez en el futuro. Os queda recomendada.


La pequeña pasión - Pilar Pedraza

martes, 3 de octubre de 2017

La mujer que cuenta esta inquietante historia está escribiendo un estudio sobre un Papa del Renacimiento cuando algo a su alrededor empieza a desmoronarse: Partenio, su admirado profesor, cae mortalmente enfermo; el amigo escultor, genio prometedor, se precipita en una depresión suicida; el escarabajo disecado, a la vez bicho asqueroso y mágico fetiche, inicia un proceso de descomposición; el gato, cómplice de su fuerte naturaleza leonina, se impacienta; los recuerdos de la casa familiar enmohecen en sus cajas; hasta el Papa de su estudio nunca es acabado de embalsamar; pero sobre todo Gabriel, el ser amado, recibe misteriosas llamadas, que le alejan de casa por las noches, mientras se apodera de su alma diabólica un extraño mal corruptor. De las simas infernales de esta pequeña pasión, la narradora ya no retornará la misma.





Título: La pequeña pasión
Autora: Pilar Pedraza
Año de publicación original: 1990
Editorial: Tusquets
Género: Terror y Gótica

Conocí a esta autora gracias a una mención que le dedicaron en una de las charlas de la edición de 2016 de la Andalucía Reader Con (ARC). Se la ponía como ejemplo de autora española en el género de terror, y se daba a entender el poco reconocimiento popular con el que contaba. Así que, sin dudarlo, apunté su nombre en una libretita, dispuesta a descubrirla.



No ha sido hasta casi un año después de aquello cuando, dando un repaso a esa libreta repleta de notas desordenadas, he visto su nombre perdido en una página y me he animado a leer a esta autora, empezando con La pequeña pasión, una novela corta que no llega ni a las doscientas páginas de extensión, pero que me ha resultado una lectura exquisita.

No es fácil tratar de describir una novela tan especial, tan única y tan poco clasificable como La pequeña pasión. Su protagonista, una mujer de la que no conocemos el nombre, se nos muestra como una persona madura, intelectual y educada, a la que encontramos rodeada de pequeños detalles que la marcan tanto a ella como a su entorno: su mentor y profesor, Partenio, un sobrenombre clásico, el que la instruye desde su juventud en el mundo de la cultura grecolatina, su pareja, gracias al que vamos viendo el desarrollo de una relación tóxica que será una de las claves del desequilibrio de nuestra protagonista, su amigo el Escultor, inmerso en una crisis vital y artística, su fósil de escarabajo, una pieza de gran valor para ella que empieza a desmoronarse, y la relación con su gata, algo que nos va a recordar siempre el carácter felino del personaje protagonista, a la que desde el principio se la identifica con una leona, en lo que podría ser un guiño al cine clásico de terror, a la Femme Fatale de La mujer pantera.

La figura de su mentor, su profesor, estará presente en la obra gracias a uno de los hilos conductores de la narración, que es el artículo que la protagonista escribe sobre un Papa del Renacimiento. La redacción de dicho artículo también nos lleva hasta el universo de la casa de los abuelos de la protagonista, con numerosos elementos de carácter gótico: reliquias familiares, una biblioteca fantasmal, cartas de amor secretas e incluso un fantasma propio.

Todos estos elementos, guiños y referencias culturales contribuyen a un ambiente de terror en el que los elementos fantásticos se integran con facilidad, como los fantasmas, los vampiros, o una segunda naturaleza animal, con el progresivo desequilibrio de la protagonista, que nace con las sospechas de una infidelidad por parte de su pareja.

Poco a poco la narración va tomando tintes oníricos y surrealistas, y más que ser una narración coherente, se vuelve difusa, extraña, muy poética y de gran belleza, contando todo desde el punto de vista de su protagonista, de modo que no podemos saber si se trata de un revoltijo de situaciones de terror gótico o del descenso a los infiernos de una mente desequilibrada.

El caso es que da igual, porque con una narración tan exquisita, un gusto por lo decadente tan refinado, una corrupción de la belleza aún más hermosa, como la que encontramos en esta novela corta, no hace falta saberlo todo. Ni siquiera importa el final, puesto que las frases maravillosamente construidas, la ambientación terrorífica y decadente son más que suficientes para justificar la lectura de La pequeña pasión.

Sería imposible analizar todas las referencias y guiños culturales que hallamos en menos de doscientas páginas, pero basta con decir que se entremezclan lo grecolatino, lo gótico y lo contemporáneo en un puzzle desquiciado que hará las delicias de los lectores de terror. Y de los que no son asiduos al género también. De este modo, recomiendo muchísimo esta lectura, corta, pero intensa, que me ha gustado muchísimo.

UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

PESADILLA - HENRY FUSELI (1781)



 
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